
Jesús ¿resucitó o no al tercer día?
Jesús ¿resucitó o no al tercer día?
Los ataques de las personas que no aceptan la doctrina bíblica de la resurrección de los muertos se han dado a la tarea de crear cualquier argumento en contra de la resurrección de Cristo.
En la época de Jesús los saduceos rechazaban la resurrección de los muertes y la vida en el mas allá. Ellos eran los sacerdotes del Templo de Jerusalén. Los mismos tenían un enfoque estricto y literal en la interpretación de la Torá (Pentateuco o cinco primeros libros de la Ley de Moisés. De allí negaban rotundamente la resurrección de los muertos, el más allá y la vida espiritual. por lo cual enfatizaban la práctica de la fe en este mundo y la observancia literal de la Torá en el aquí y ahora. Como parte de la élite aristocrática y sacerdotal, su interpretación literal también servía a sus intereses políticos y económicos, ayudándoles a mantener el orden establecido[1].
En Lucas 20:27-38, se narra que algunos saduceos que negaban la resurrección preguntaron a Jesús sobre de quién sería esposa una mujer casada con siete hermanos después de la resurrección. Jesús respondió que en el mundo venidero nadie se casa ni muere, pues serán como los ángeles y tomarán parte en la resurrección. Moisés mismo confirmó la resurrección al referirse a Dios como el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, quienes viven para Él. Los maestros de la Ley reconocieron la respuesta y ya no le preguntaron más.
En otra oportunidad declaró: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto? (Juan 11:25-26).
Jesús predice su muerte y resurrección: Ahora vamos subiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la Ley. Ellos lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen. Pero al tercer día resucitará. (Mateo 20: 18-19).
Uno de los discípulos de Jesús puso en duda la veracidad de predica y acontecimiento mismo de la resurrección de su maestro Jesús, a pesar de haberlo predicho durante sus tres años de ministerio y en la misma cena del Señor (Mateo 26: 31-32).
Ya el mismo apóstol Pablo tuvo que dedicar una parte importante de su primera carta a los Corintios para explicar la importancia de la resurrección como una doctrinal central del evangelio. El confiesa que en su tiempo ya existían algunas personas que no creían que el Señor Jesús hubiera resucitado al tercer día de pasada su crucificción.
“Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.” (1 Corintios 15:12-19).
Pablo tiene toda la razón en su argumento antes citado. ¿Cómo dicen algunas personas que no hay resurrección? Si no hay resurrección, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado. Y si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación no sirve para nada, como tampoco la fe de ustedes.
¿Así o más claro? Los que abogan a favor de la imposibilidad de la resurrección de Jesús, se pueden reunir en cinco grupos, con base a su argumento:
1. Jesús nunca murió
2. Él fue objeto de un desmayo
3. Sus seguidores robaron el cuerpo
4. Las apariciones fueron "visiones colectivas"
5. La resurrección no puede ser probada históricamente
Si te animas a seguir leyendo podemos explicar de manera sucinta cada una de estas teorías.
1. Jesús nunca murió. Esta teoría afirma que Jesús jamás murió, sino que se hizo el muerto en complicidad con sus discípulos y por tanto fue dado como muerto. Unos autores dicen que sus discípulos le dieron narcóticos para que fingiera su muerte y luego José de Arimatea lo sacó de la tumba.
Un forense español es su libro 42 días, afirma que no murió sino cayó en un coma, que aunque las torturas infringidas fueron brutales, al descolgar su cuerpo la sangre se habría equilibrado y su respiración normalizando. Así que recobró biológicamente la vida al tercer día.
Bueno, la Biblia muestra que cuando Jesús clamó ¡consumado es! Su gesto fue que había muerto. Los judíos se apuran a pedir a Pilato que entreguen los cuerpos antes del día de reposo. Los soldados romanos proceden a verificar si estaban muertos o a rematar quebrando las piernas. Lo aplican a los dos primeros crucificados más cuando llegan a Jesús comprobaron que estaba muerto. No le quiebran las piernas, pero le abren el costado con la lanza y brotó sangre y agua.
Para los médicos modernos es una evidencia que Jesús murió de un rompimiento del corazón. Y la sangre del corazón se mezcló con el líquido del pericardio que lo rodea. Él había sido flagelado, le perforaron las manos y los pies con clavos para crucificarlo. Tenía más de cinco horas sangrando y por la posición le daban intensos dolores y calambres musculares. La lanza del soldado rompió el pericardio y salió la sangre con el líquido que estaba allí almacenada. Evidencia de su muerte. Esa fue evidencia suficiente para los soldados romanos que ese reo estaba completamente muerto, por eso no le quiebran las piernas. (Juan 19: 31-37).
2. Él fue objeto de un desmayo. Bueno, la explicación anterior echa por tierra todo el fundamento de esta absurda teoría.
3. Sus seguidores robaron el cuerpo. Que cosa, ya las autoridades judías: saduceos y fariseos se fueron ante Pilato para pedir que había que evitar que los seguidores de Jesús robaran su cuerpo al tercer día (Mateo 27:62-66). Es más, ellos aseguraron la piedra y sellaron el sepulcro desde afuera, y para más seguridad quedó apostado al frente la guardia romana en custodia del cuerpo.
4. Las apariciones fueron "visiones colectivas".El argumento es que no resucitó, sino que las apariciones fueron nada más que visiones colectivas producto de su deseo de volver a ver al mesías"
- María Magdalena (Marcos 16:9)
-Pedro (Lucas 24:34; 1Corintios 15:5)
- 2 discípulos caminó a una Aldea (Marcos 16:12;
Lucas 24:13-32)
- Los 11 discípulos (Marcos16:12; Juan 19:19-30)
- A más de 500 (1Corintios 15:6)
Como se observa, existen suficientes testimonios de las apariciones de Jesús luego de ser enterrado. Varios psicólogos reconocidos, atestiguan que no existe tal cosa como visiones colectivas, todas son algo personal. Y las visiones son pasajeras. Estas apariciones de Jesús se dieron a varios grupos, individual y grupal, aún hasta a 500 personas. Por otro lado, la tumba estaba vacía ¿dónde estaba el cuerpo?
5. La resurrección no puede ser probada históricamente. Por Dios, esta es la postura del hombre moderno. Los relatos bíblicos son escritos históricos y los mismos sometidos a los estudios científicos serios testifican que la tumba estaba vacía el día domingo, que los sellos se rompieron, la Roca no estaba en su lugar y los lienzos que envolvían al muerto estaban allí intactos con los 30 kg de bálsamo que se usaban para preservar el cuerpo (Lucas24:1-3).
La misma guardia se asusta (Mateo 38:1-4) ante la tumba vacía. Muy por contrario, las apariciones se convierten en evidencia de la resurrección de Jesús. El ante sus discípulos les muestra sus heridas y come con ellos. Una alucinación o visión no come jeje.
6. La resurrección es científicamente imposible.
Respuesta: La resurrección de Jesús fue un evento sobrenatural y no está sujeto a las leyes de la ciencia. Además, la Biblia está llena de ejemplos de eventos sobrenaturales, como la creación del universo, la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto y las muchas curaciones realizadas por Jesús durante su ministerio. Además, no todas las cosas que creemos son científicamente explicables, como la existencia del amor o la conciencia, pero eso no significa que no sean reales. Jesús mismo realizó varias resurrecciones como la de su amigo Lazaro(Juan 11:38-44) y a la hija de Jairo (Marcos 5: 35-42).
Texto bíblico: “ Pero Jesús, mirándolos, les dijo: Para los hombres eso es imposible, pero para Dios todo es posible.” (Mateo 19:26)
El punto final es que, créanlo o no, Jesús resucitó y este hecho garantiza que su mensaje es verdadero. Es decir, era el hijo de Dios que murió por los pecados de la humanidad. Solo tenemos que creer que las evidencias sobran. Creamos para nuestra propia salvación. Este hecho hace posible la esperanza futura de nuestra propia resurrección.
Pablo concluye que la importancia de la resurrección radica en que:
a)Cristo ha sido levantado de entre los muertos, como primicias de los que murieron. 21 De hecho, ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos.
b)Así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos volverán a vivir, pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; después, cuando él venga, los que le pertenecen.
c)Entonces vendrá el fin, cuando él entregue el reino a Dios el Padre, luego de destruir todo dominio, autoridad y poder. 25 Porque es necesario que Cristo reine hasta someter a todos sus enemigos a su dominio.
d)El último enemigo que será destruido es la muerte, pues Dios «ha puesto todo bajo sus pies».[c] Al decir que «todo» ha quedado sometido a su dominio, es claro que no se incluye a Dios mismo, quien todo lo sometió a Cristo.
e)Y cuando todo le sea sometido, entonces el Hijo mismo se someterá a aquel que le sometió todo, para que Dios sea todo en todos.
La resurrección de Jesucristo no es un mito poético ni una alucinación colectiva; es el ancla histórica del cristianismo. Al analizar las evidencias —desde el rigor del análisis forense sobre su muerte hasta la imposibilidad logística del robo del cuerpo bajo custodia romana—, la balanza se inclina a favor de un evento sobrenatural.
Como bien argumentó el apóstol Pablo, si la tumba no estuviera vacía, la fe carecería de propósito. Sin embargo, las múltiples apariciones y la transformación de sus seguidores (quienes pasaron del miedo al martirio) testifican que el "tercer día" marcó el fin del dominio de la muerte. La resurrección valida que Jesús era quien decía ser: el Hijo de Dios con poder para restaurar lo que el pecado rompió.
Entender que Jesús resucitó debe trascender el conocimiento intelectual y convertirse en una fuerza operativa en nuestra vida diaria:
a)Certeza en la Adversidad:, enfermedad o crisis que esté fuera de su control. Aplicar esta verdad significa enfrentar los problemas con una perspectiva de victoria eterna, no de derrota temporal.
b)Una Nueva Identidad: Así como Cristo resucitó para una vida nueva, el creyente es llamado a "resucitar" de sus viejos hábitos. La aplicación práctica es dejar atrás la culpabilidad y el pecado, viviendo hoy con la libertad que solo alguien que ha vencido la muerte puede ofrecer.
c)Misión con Valentía: Si el mensaje es verdadero, es urgente. Al igual que los discípulos que no pudieron callar lo que vieron, nuestra vida debe ser un testimonio vivo. La resurrección nos impulsa a compartir la esperanza con un mundo que teme al fin de la existencia, recordándoles que en Cristo, la muerte es solo un puente.
d)Esperanza Futura: La resurrección de Jesús es la "primicia". Esto nos da consuelo ante la pérdida de seres queridos que durmieron en la fe, dándonos la seguridad de que el reencuentro no es una expresión de deseo, sino una promesa garantizada por una tumba vacía en Jerusalén.

"Para los hombres eso es imposible, pero para Dios todo es posible." (Mateo 19:26)
.

Puedes visitar nuestra página Web para obtener información más completa de nuestro ministerio hacia las Comunidades de Fe de Hispanoasmérica, dandole clik al siguiente link:
https://aletheialared.com/home
[1] https://www.labibliaexplicada.com/articulos/jesus-y-los-saduceos-debate-sobre-la-resurreccion
