El autor defiende la veracidad histórica y teológica de la resurrección de Jesucristo, presentándola como el pilar fundamental del cristianismo. Se refutan las diversas teorías escépticas y muestra la imortancia para la fe de dicha resurrección.
El autor considera las evidencia contextuales de los momentos historicos para fijar el día en que murió Jesus y su posterior resurrección.
La investigación teológica contemporánea no debe entenderse como un ejercicio puramente místico o una introspección subjetiva carente de estructura; por el contrario, se erige como una disciplina académica rigurosa que exige una razón coherente.
La evolución del acceso a la información ha transformado radicalmente el quehacer del investigador y el educador cristiano. Este artículo dará algunas pautas para acercase a las IA en la investigación teológica.