¡Mujer levántate

¡Mujer levántate y florece!

April 25, 202610 min read

¡Mujer levántate y florece!

¡Ser aceptada o ser rechazada! Es un dilema. Cuando se vive en una sociedad que margina, critica y juzga, cuando no se está de acuerdo con la conducta de otro. El rechazo, según la Real Academia Española (RAE), la define como la oposición, denegación, o resistencia a algo o alguien. Cuando se rechaza a alguien, esa persona se infravalora constantemente, lo que lo lleva a una actitud perfeccionista en un intento de buscar la validación de los demás, pero cuanto uno más busca la perfección, más percibe la carencia, lo que aún aumenta más la sensación de ineficacia y fracaso.

La experiencia del rechazo puede producir varias consecuencias psicológicas adversas, tales como, baja autoestima, agresión y depresión. También puede producir sentimientos de inseguridad emocional y aumentar la sensibilidad ante rechazos posteriores.

El rechazo es especialmente doloroso desde el punto de vista emocional a causa de la naturaleza social de los seres humanos y nuestra necesidad básica de ser aceptados en los grupos. Abraham Maslow y otros estudiosos han sugerido que la necesidad de amor y pertenencia es una motivación humana fundamental. Según Maslow, todos los seres humanos, aún los introvertidos, necesitan ser capaces de dar y recibir afecto para ser psicológicamente saludables.

Existen varios tipos de rechazo, entre los cuales podemos mencionar:

Rechazo familiar: se da dentro del núcleo familiar y puede manifestarse en diferentes formas, como la falta de apoyo emocional, el abandono o el maltrato. El rechazo familiar puede generar heridas profundas y afectar la forma en que nos relacionamos con otros en el futuro.

Rechazo laboral: se produce cuando no somos seleccionados para un puesto de trabajo o somos despedidos. Puede generar sentimientos de frustración y disminuir nuestra confianza en nuestras habilidades y capacidades profesionales.

Rechazo académico: se manifiesta a través de malas calificaciones, la falta de reconocimiento de nuestros logros o la exclusión de ciertos grupos. Puede generar sentimientos de inseguridad y duda sobre nuestras capacidades intelectuales.

Rechazo social: es uno de los más frecuentes y puede ocurrir en diversas situaciones, como en el ámbito laboral, escolar o en relaciones personales. Este tipo de rechazo se caracteriza por la exclusión o el distanciamiento por parte de otros individuos. Puede generar sentimientos de soledad y afectar nuestra autoestima.

Rechazo amoroso: se produce cuando una persona no muestra interés o rompe una relación sentimental. Puede ser especialmente doloroso y desencadenar sentimientos de tristeza, decepción y hasta depresión. Es importante permitirnos sentir y expresar estas emociones, pero también recordar que el amor y las relaciones afectivas son un proceso de dos personas, y el rechazo no siempre es personal.

Se puede mencionar algunas consecuencias del rechazo:

  • Genera sentimientos de soledad y afecta nuestra autoestima

  • Produce tristeza y decepción y muchas veces depresión

  • El rechazo familiar puede generar heridas profundas y afectar la forma en que nos relacionamos con otros en el futuro

  • Disminuye nuestra confianza en nuestras habilidades y capacidades profesionales y/o intelectuales

Algunas maneras para superar el rechazo:

Es importante recordar que el rechazo no define nuestra valía como personas y que cada experiencia nos brinda la oportunidad de aprender y crecer. Es por ello la necesidad de buscar ayuda, no solo en nuestras familias y amigos más cercanos y en algún especialista en la materia. Pero, mucho más importante es buscar la ayuda en nuestro Señor Jesucristo, el cual nos dejó un manual de vida aún para casos, que para muchos están perdidos, pero para el autor de la vida y de nuestra salvación no están perdidos.

Voy a compartir algunos versículos de la Biblia, nuestro Manual de Vida, que nos hablan de cuánto valemos ante los ojos de Dios:

Y dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”; Génesis 1:26

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios. 1 Ped. 2:9.

"Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas." Proverbios 31:10.

"Muchas mujeres hicieron el bien; más tú sobrepasas a todas." Prov.31:29

La Biblia nos dice que somos nuevas criaturas en Cristo, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas, 2ª Corintios. 5:17, o sea, que al llegar a Cristo todo lo pasado, pasado quedó, pero ciertamente que las heridas emocionales a veces son difíciles de sanar, pero para Cristo no hay nada difícil. Cuando nos conectamos con él en alma, espíritu y cuerpo, él limpia, sana, cubre con su sangre preciosa toda herida, todo escollo del pasado que nos puede afectar el plan que él tiene para nuestras vidas.

Debemos saturar nuestra mente con la palabra de Dios porque es allí donde se pelean las grandes batallas. Pablo nos dice en Filipenses 4:8: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza en esto pensad”. Somos el especial tesoro de Dios, somos la niña de sus ojos y él nos quiere hermosas, sanas y santas para su gloria, para exaltar sus maravillas en nosotras y a través de nosotras.

En el libro Huellas que escribí, hablaba de que la manera de nosotros dejar huellas en otros es permitiendo que Jesús deje sus huellas en mí. Y la mejor manera de que Jesús imprima sus huellas en mí es cuando tengo una vida centrada en el estudio de la Palabra de Dios y en la oración. Conociendo al autor de mi vida, y llenándome de su poder y sabiduría y la llenura de su Espíritu Santo, también puedo superar cualquier situación de mi pasado que me esté generando ruido en mi andar con Cristo. Es haciendo que mi vida esté alineada con el plan de Dios para mí y manteniendo mi conexión continua con Cristo puedo vencer todo, todo, todo.Confiemos en eso y obtendremos la victoria.

Les voy a compartir una historia muy hermosa de una mujer que fue rechazada y en el momento más crucial de su vida, se dio cuenta que fue elegida para ser el vientre que trajera al mundo al hombre de cuyo linaje vendría Jesús nuestro Salvador. En el libro de Génesis en el capítulo 29 encontramos la historia de Lea y sus conflictos familiares. Labán tenía dos hijas: Lea, la cual estaba en casa con los quehaceres del hogar y el pasaje nos dice que tenía unos ojos delicados. Los ojos nos hablan mucho de cómo está nuestro interior, nuestros sentimientos. Entonces, esos ojos delicados nos hablan de una mujer, aunque muy sumergida en las cosas de la casa, pero una mujer sensible y nadie se percataba de eso. En cambio, su hermana Raquel, nos dice el pasaje, era de lindo semblante y de hermoso parecer y pastora de ovejas, la belleza de Raquel hizo que Jacob se prendiera de amor por ella. Inmediatamente quitó la piedra del pozo y comenzó a abrevar las ovejas que traía Raquel que luego supo que era la hija de su tío Labán, la persona que él andaba buscando.

Lea no era fea, sus ojos resaltaban, puede ser una mujer con facciones comunes. Era de esperarse ya que siempre estaba cocinando y arreglando la casa y a veces atender a las visitas. No tenía tiempo para salir a tomar un poco de aire fresco y recrearse con el ambiente. La diferencia con su hermana menor y quizás por ello muchos alababan a Raquel por su hermosura que hacían que Lea se sintiera un poco baja su autoestima. Era la mayor, la costumbre decía que no puede casarse la menor antes que la mayor.Por eso cuando Jacob pidió a Raquel para casarse, Labán lo pensó muy bien y engañó a Jacob entregando primero a Lea y luego hizo que trabajara otros siete años por Raquel. ¡Un hombre enamorado! y así lo hizo.

Era una situación difícil para Lea, estar con un hombre que no la quería. Sin embargo, obedeció a su papá y se acostó con Jacob. Quizás se podría pensar, pobre Jacob, fue engañado por su suegro, pero el nombre de Jacob significa engañador, él lo hizo en otras oportunidades, esta vez le tocó a él ser engañado. Pero en todas estas cosas el plan de Dios se cumple. Jacob tiene que ser procesado para poder tener las características del líder que Dios quería para dirigir a su pueblo, ese pueblo que se formaría a través de estas dos mujeres.

Lea se sintió rechazada por varias personas que eran parte de su entorno familiar. Primero fue rechazada por su padre al querer casarla con el novio de su hermana, fue rechazada por el ahora esposo, el cual no era su plan tenerla a ella por esposa y por su hermana por la rivalidad por su esposo. Estos sentimientos de rechazos hicieron que Lea actuara motivada por el deseo de ser aceptada. El Señor vio que Jacob menospreciaba a Lea, y en medio de esta situación emocional que estaba viviendo muy desagradable y deprimente, hizo que ella tuviera hijos, pero a Raquel la mantuvo estéril. Entonces Lea quedó embarazada y tuvo un hijo, al que llamó Rubén, porque dijo: “El Señor me vio triste. Por eso ahora mi esposo me amará”. Pero no sucedió. Después tuvo otro hijo, al que llamó Simeón y entonces dijo: “El Señor oyó que me despreciaban, y por eso me dio un hijo más” (DHH).

Nos dice el versículo 34 de Génesis 29: Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: “Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos”, y le puso por nombre Leví. Concibió y dio a luz otro hijo y dijo: “Esta vez alabaré a Jehová” y llamó su nombre Judá y dejó de concebir.

Los nombres de los hijos de Jacob se relacionan con palabras hebreas que tienen sonido similar. Por ejemplo: Rubén, sonido parecido a miren, “el Señor vio mi tristeza”. Simeón, el sonido es parecido a oír. “El Señor oyó que me menospreciaban”. Leví, palabra unir. Porque dijo: “Ahora mi esposo se unirá a mí”. Y tuvo otro hijo al cual llamó Judá “Esta vez alabaré al Señor”. Lea se dio cuenta que más que agradar a un hombre o buscar el amor de un hombre, lo más importante era agradar a Dios y alabarle solo a él.

Es maravilloso ver cómo Dios guía nuestro camino al cumplimiento de su propósito y aunque al principio pareciera que no estamos en el camino, pero él nos lo confirma una y otra vez. Lea sufrió el rechazo, pero se dio cuenta que para sanar ese rechazo había que sólo alabar a Dios y reconocerle como soberano en su vida. Lea formó parte de la madre de la cual nacería nueve de los líderes que formaría el pueblo de Israel y el cumplimiento de la promesa dada a Abraham, en el capítulo 12 de Génesis: “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición” (vs. 2).

De Lea nació Leví, el cual formó la tribu sacerdotal que guio al pueblo de Israel a la adoración a Dios. También nació Judá, de cuyo linaje nacería nuestro Señor Jesucristo. O sea, que Dios le hizo justicia a Lea en medio de su sufrimiento. Ella confió y esperó en Dios.

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Para nuestro aprendizaje:

Lea, no es de los nombres de mujeres que se mencionan muy seguido en la historia del pueblo de Israel, sin embargo, fue la mujer que dio nueve de los hombres que formarían ese pueblo amado por Dios.¿Qué podemos aprender de su historia y sus decisiones?

·Lee el Salmo 13 y evalúa cuantas palabras de allí has podido elevar ante el Padre Celestial

·¿Qué situación de rechazo estás viviendo hoy?

·¿Cómo lo has manejado?

·Una flor no se esconde debajo de una mesa, sino se coloca arriba yen el centro y visible a todos, para que exhalen su olor y visualicen su belleza, Cristo nos compró con precio de sangre para florecer donde él nos ha colocado. No importa la situación que puedas estar viviendo, levántate y florece porque Dios está contigo. Un abrazo. Dios te bendiga.


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Profesora Especialista en Química y en Planificación y Evaluación de los Aprendizajes 
Diplomado en Teología y Orientación Familiar y Social 
Trabajo en discípulado de mujeres y maestra EBD con adultos
Soy consejera y apoyo musical de un grupo de Damas de la Red de Mujeres Gilgal

Nélida Soto

Profesora Especialista en Química y en Planificación y Evaluación de los Aprendizajes Diplomado en Teología y Orientación Familiar y Social Trabajo en discípulado de mujeres y maestra EBD con adultos Soy consejera y apoyo musical de un grupo de Damas de la Red de Mujeres Gilgal

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