Mentoría teológica

La Mentoría Académica: Pilar Fundamental para Transformar la Educación Teológica

October 19, 20253 min read

mentor

Introducción

La mentoría ha experimentado un resurgimiento notable en los ámbitos educativos y empresariales como una herramienta valiosa para la formación y el aprendizaje. Esta práctica, que se basa en la relación de acompañamiento entre un mentor experimentado y un aprendiz, tiene raíces profundas en diversas culturas y etapas históricas. En el contexto de la educación teológica, la mentoría se destaca como un componente esencial para el desarrollo integral de líderes, ayudando a formar no solo conocimientos, sino también carácter y espiritualidad.

Antecedentes Históricos de la Mentoría

La figura del mentor se remonta a la Grecia del siglo VIII a.C., ejemplificada en la Ilíada con Mentor y Telémaco, donde la educación se fundamentaba en la reflexión y la moderación. Durante la Edad Media, la mentoría fue clave en los gremios artesanales, y en el siglo XVIII, la Revolución Industrial y los salones franceses promovieron la mentoría grupal como método de aprendizaje diverso y constructivo . En América Latina, Joseph Lancaster introdujo un modelo educativo de enseñanza mutua que incluía la mentoría como eje fundamental.

En la historia eclesiástica, la mentoría ha sido instrumento vital para la formación espiritual y ministerial. Por ejemplo, Ambrosio y su mentor Simplicio ilustran cómo el acompañamiento ha servido para transmitir fe y liderazgo en diferentes generaciones .

Conceptualización Actual

Actualmente, la mentoría se entiende como una relación educativa que va más allá de la transmisión de conocimientos técnicos. Según el Tecnológico de Monterrey (2017), implica escuchar, aconsejar, inspirar y apoyar al aprendiz en su proceso de desarrollo personal y profesional. Se distingue de otros procesos afines como la tutoría y el coaching en que la mentoría suele implicar una relación a largo plazo con un acompañamiento significativo .

Fundamento Bíblico de la Mentoría

La Biblia ofrece múltiples ejemplos de relaciones que hoy entenderíamos como mentoría, aunque sin el término explícito. La interacción entre Moisés y Jetro, donde se aconseja y organiza la conducción del pueblo de Israel, refleja un proceso de mentoría basado en experiencia y sabiduría (Reina Valera, 1960, Éxodo 18:19). La sucesión de liderazgo de Moisés a Josué (Números 27:18-23) y las enseñanzas de Jesús a sus discípulos ejemplifican esta práctica de acompañamiento formativo (Mateo 5:1-2; Mateo 28:20). En las epístolas, Pablo expone directrices que funcionan como un manual de mentoría para líderes e iglesias emergentes (Hechos 20,18; 1 Corintios 11,23; 2 Timoteo 2,2). La mentoría en el contexto bíblico incluye la formación ética, espiritual y comunitaria, reflejada especialmente en textos sapienciales como Proverbios.

La Mentoría en la Educación Universitaria y Teológica

En las últimas décadas, la mentoría se ha consolidado como un recurso clave en la educación superior global. Universidades como Boston, Yale y Harvard han implementado programas que incluyen mentores para facilitar el desarrollo académico y profesional de estudiantes y personal . En Iberoamérica, iniciativas como la Red Iberoamericana de Mentoría promueven esta práctica para fortalecer la formación universitaria (Red Iberoamericana de Mentoría, 2025).

En el ámbito teológico, la mentoría es igualmente reconocida como vital para preparar líderes ministeriales integrales. Instituciones acreditadas por la ATS emplean modelos de mentoría que incluyen acompañamiento presencial y mentorías múltiples por estudiante, abarcando aspectos académicos, ministeriales y espirituales (Association of Theological Schools, 2018). En África, la mentoría busca no sólo transferir conocimiento, sino también fomentar un servicio cristiano significativo (Chiroma, 2012). Investigaciones recientes enfatizan que la mentoría debe integrarse con objetivos formativos que desarrollen el conocimiento, la espiritualidad y el carácter del estudiante (Deininger & Eguizabal, 2021).

Conclusión

La mentoría, con un sólido fundamento histórico, bíblico y académico, se erige como un componente esencial para la educación teológica. Su valor radica en la formación integral de los estudiantes, no sólo en la transmisión de conocimientos, sino en el desarrollo del carácter, la espiritualidad y las competencias necesarias para un liderazgo efectivo. Incorporar la mentoría de manera intencionada y contextualizada en los procesos formativos universitarios y ministeriales responde a las exigencias contemporáneas de la educación teológica, preparando líderes capaces de responder a las necesidades de sus comunidades con madurez y compromiso.

Teólogo, educador y consejero profesional. Director del departamento de acompañamiento y consejería en la Asociación Educativa ProMETA Latinoamericana -Costa Rica. Profesor afiliado en la universidad Kairos-USA. Ha ejercido el ministerio pastoral y la educación teológica en Venezuela por más de 30 años. Ha publicado tres libros en el área de la consejería pastoral. Ejerció la docencia por 27 años en Universidad Privada Gran Mariscal de Ayacucho, Ciudad Guayana, Venezuela.

Juan Carlos Infante Ruiz

Teólogo, educador y consejero profesional. Director del departamento de acompañamiento y consejería en la Asociación Educativa ProMETA Latinoamericana -Costa Rica. Profesor afiliado en la universidad Kairos-USA. Ha ejercido el ministerio pastoral y la educación teológica en Venezuela por más de 30 años. Ha publicado tres libros en el área de la consejería pastoral. Ejerció la docencia por 27 años en Universidad Privada Gran Mariscal de Ayacucho, Ciudad Guayana, Venezuela.

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